Hoy me dicuenta que estoy condenado a vivir pensando en ti. Me di cuenta que tendré que acostumbrarme a lidiar con el fantasma de tu perfección. Y digo fantasma porque poco queda de la niña torpe y arrogante que me parecía inexplicablemente sublime hace una década. Hoy queda una mujer gris, quejumbrosa, llena de días de trabajo, en crisis de sueños imposibles y urgente de libertad. Hoy realmente no se que me gusta de ti... creo que nada de lo que eres hoy me resulta tan atractivo como el hecho de que eres la protagonista de los recuerdos en mi cabeza.
Nuestra historia ha demostrado ser discontinua, hecha a base de pedazos de vida remendados entre los que no hubo nada más que tiempo. Me imagino a mis ochenta mirando hacia atras como en película tormentosa tipo "Great Expectations" ó "L'Amore Ritrovato" y preguntandome porqué esperamos tanto tiempo para aceptar que estar juntos era lo que siempre quisimos. Hoy por otro lado me pregunto qué haré si ese momento llega demasiado tarde, si realmente me gustará lo que encuentre detrás de las arrugas en tu rostro y la celulitis en tus piernas? Serán suficientes los restos de niña torpe cuando la belleza se haya ido?
miércoles, 18 de febrero de 2009
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Al arbol!!
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